La adolescencia es la etapa de nuestras vidas que nos define. Si usamos el símil del iceberg correspondería al punto en que la superficie se acaba y toca el mar: todavía nos queda todo el fondo para vivir. Este film muestra la historia de unos adolescentes que, por un motivo u otro, no pueden contar con la ayuda de sus padres para superar esta etapa tan complicada. Gabriel Velázquez aporta una puesta en escena de aire contemplativo, mostrando grandes paisajes y poniendo en contacto el mundo de estos adolescentes con la naturaleza. En el hermetismo de los personajes hay la contención de la infancia que saben que pronto abandonarán.